La Aculturación o Adaptación Cultural


KidsEl ser humano es una criatura social. Está, en todo momento, dispuesto a comunicarse tanto verbal como no verbalmente, de forma explícita e implícita, y dentro de aquella hambre para comunicarse existe la necesidad de ser aceptado por la sociedad que lo rodea.

A través de los siglos, los inmigrantes de todo el planeta han tenido que pasar por un proceso de adaptación cultural para ser aceptados por una cultura que, la mayoría de las veces, muestra rechazo o choque frente a los nuevos integrantes de la comunidad.

De tal manera podría decirse que existen tres tipos de viajeros: los turistas, los residentes temporales y los expatriados. Los primeros sólo buscan relajarse y pasar un buen rato por un  periodo corto de tiempo. Los segundos se refieren a aquellas personas que se establecen entre 6 meses y cinco años en un país (normalmente estudiantes). Los últimos son personas que, por un motivo u otro, no pueden o no desean regresar a su patria.

Comúnmente se les llama inmigrantes a la combinación de estos dos últimos tipos de viajeros, cuyo fin es trabajar sin convertirse en parte de la cultura que los hospeda.  Sin embargo, ahí se le da cabida a una interpretación errónea, pues los turistas y aquellas personas que sólo pretenden una estadía temporal tienen como fin último regresar a su país de origen; en cambio, los verdaderos inmigrantes son los expatriados, aquellos que llegaron para quedarse y desean convertirse en miembros activos de la cultura local. Todos estos inmigrantes deben experimentar un inicial shock cultural para después pasar al proceso de adaptación dentro de la nueva sociedad.

 

Adaptación ¿Qué es eso?

La adaptación cultural o aculturación es el fenómeno que les ocurre a los inmigrantes al adoptar normas y valores de la nueva cultura anfitriona. Se trata de todos los procesos de aprehensión del conocimiento, de la interiorización, la valoración, identificación y manejo dinámico de los valores culturales. Es la encarnación de la nueva cultura en un individuo que proviene de una identidad distinta.

De acuerdo a Berry Kim y Boski, la aculturación se da en dos dimensiones: a) el valor de conservar la identidad cultural personal, y (b) el valor dado a conservar relaciones con otros grupos dentro del nueva sistema cultural.

 

Categorías de la Adaptación Social

Existen dos formas de adaptación, la asimilación y la integración.

La Asimilación resulta de rendir la identidad cultural personal al participar plenamente de la nueva cultura. Las personas comienzan a identificarse con un país y no con un grupo étnico. Algunos ejemplos son: (a) Cuando los japoneses atacaron Pearl Harbor, el presidente de los Estados Unidos tuvo que trasladar a las familias japonés- americanas a lugares seguros, pues sus lealtades permanecían con EEUU aunque sus raíces fuesen asiáticas; (b) los hijos de extranjeros que crecen dentro del nuevo orden cultural tienen un proceso de asimilación mucho más sencillo que los padres; (c)  existen migrantes laborales que sienten “vergüenza” de su propia cultura y asimilan inmediatamente la nueva, esto pasa muchas veces con latinoamericanos dentro de Estados Unidos.

Un extremo sería evocar el recuerdo de cuando Kemal Atatruk “rompe” con la tradición islámica y comienzan reformas estatales para occidentalizar Turquía, comienza un proceso de asimilación cultural “desde arriba” y que logra permear “hasta abajo”.

La integración, por su parte, implica conservar las partes importantes, esenciales, de la cultura de origen, convirtiéndose al mismo tiempo en parte integral de la nueva cultura. Es este fenómeno el que en realidad le da continuidad al sistema cultural. Dentro de la integración, la persona se siente tan leal al país como al grupo étnico de origen.  Algunos ejemplos de la integración son: (a) El sincretismo entre culturas que se dio a partir del mestizaje tras la conquista es el ejemplo más común en nuestro país; (b) El efecto “Melting Pot” que se dio a partir de la creación del estado de Israel, en donde judíos de todo el mundo aprendieron a convivir tomando como cultura fundamental la religión; (c)  La oleada migratoria de Europeos que tuvo América del Sur tras  el fin de la Segunda Guerra Mundial, marcó la historia de países como Argentina.

Ray-Ban acculturationEl otro gran ejemplo de integración es el de la Unión Europea, en donde se pretende crear una identidad comunitaria europea a partir de diversos factores estructurales, principalmente instituciones, pero sin atentar contra la identidad particular o nacional de cada ciudadano europeo. Es lo que le llaman la política del “no sólo sino también”.

Además de las formas de adaptación, existen dos conceptos para describir el efecto contrario. El primero es la separación, que se da debido a un fuerte sentido de pertenencia a la cultura de origen. El segundo, la marginación, recae en el sentimiento que da la pérdida de identidad.

La separación, segregación o seclusión se refiere a mantener la cultura de origen y no participar en ninguna forma de los nuevos valores y normas. Para muchos, este tipo de fenómeno es inducido por el etnocentrismo, lo que quiere decir que hay una creencia de superioridad dentro del grupo en el que se desarrolla. Algunos ejemplos son los menonitas que se apartan del mundo contemporáneo y su tecnología, la sociedad asiática en EEUU, y las tribus africanas como la Masaai, que se aíslan del mundo y continúan con sus prácticas y costumbres ancestrales.

Quizá el ejemplo antonomástico de esta categoría sería el Apartheid, donde el etnocentrismo fue el motor ideológico y pseudoepistemológico a partir del cual se segregó a las poblaciones de algún origen racial particular.

 

Por otra parte, la marginación conlleva la pérdida de la cultura propia sin que esto lleve a la adaptación con la nueva cultura. La persona carga sentimientos de “no pertenecer a ningún lugar”.  Ejemplos: (a) Aquellos exiliados y refugiados que deben huir de sus comunidades y establecerse en otra cultura en contra de su voluntad, ya no pueden pertenecer a las prácticas sociales de la cultura anterior y no se pueden adaptar a las nuevas costumbres; (b) los Hmong en EEUU, sociedad asiática que debido a problemas culturales después de la Segunda Guerra y  Mao Tse tuvieron que huir de sus aldeas en las montañas, y son comunidades que no pueden, ni quieren, integrarse a la sociedad americana. (c)  Los hijos de militares, viajeros globales o diplomáticos, que no permanecen el suficiente tiempo en un lugar para “echar raíces” y sentirse parte de alguna cultura específica.

La marginación es quizás uno de los pocos fenómenos comunes a todo el globo. Como  nunca antes, y en parte producto al nuevo orden económico de la posguerra fría, la marginación es el elemento que comparten las poblaciones de todo el planeta. Incluso, al carecer de categorías de análisis para los estudios sociales (a partir de la caída del muro de Berlín y el socialismo real) surgió como salvavidas el concepto de Marginación, asociado al de exclusión o incluso al de pobreza, pero no privativos de ella.

 

¿Cómo afectan los conceptos anteriores a la interculturalidad?

La respuesta es simple: en todo. Además del movimiento migratorio que se da sociopolíticamente, los viajes internacionales se están volviendo tan comunes que tal vez representen una especie de nomadismo contemporáneo. Algunos llegan sólo estacionariamente, mientras que otros pasan el resto de sus vidas dentro de una cultura distinta a la originaria. Las formas de adaptarse contribuyen  a la formación y desarrollo de la sociedad o comunidad en cuestión. Determinaran la dualidad ciudadana, la celebración de fiestas patronales de las minorías, configurará al lenguaje, e incluso podría afectar la manera de vestir.

El apoyo a los grupos minoritarios representa una diferencia dentro de las normas, políticas, educación y la fuerza laboral de cada nación. Algunas críticas a este tipo de relaciones han llegado al punto de declarar que las minorías impiden la soberanía de un estado y que limitan la libertad, tanto propia como de los pobladores originarios del lugar.

 

Especialmente en momentos como los actuales, el multiculturalismo y la comunicación intercultural, representan una forma de reivindicación social, una manera de expresión social y política a través de raíces culturales. Es por eso que, ante la falta, nuevamente, de categorías de análisis en la ciencia social y como parte de un impasse en las políticas anti-totalizadoras, autores como Alain Touraine dicen que la única forma de lograr esa reivindicación es a través de la exhaltación de la cultura, pero como un proceso holístico que sea capaz de comprender y soportar la diversidad es decir, no caer en absolutismos.

 

En conclusión podemos afirmar que ningún inmigrante, por más cerrado que  éste sea, puede escapar los efectos de la aculturación al vivir y convivir dentro de una cultura extranjera. Inclusive las empresas transnacionales, al insertarse dentro de mercados locales, deben llevar a cabo este proceso de adaptación cultural, pues si se mantuviesen en shock, permanecerían paralizadas sin lograr encontrar una forma efectiva de trabajo. 

 Bibliografía:

F.E. Jandt,. “Assimilation and Integration”, in An Introduction to Intercultural communication. Identities in a Global Community, F.E. Jandt. ThousandOaks,  London, New Delhi: Sage Publication,  2004, pp.347-377.

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